A pesar de todo sigo feliz

A veces, no te para la micro y todo tu día se vuelve negro.
Otras veces, una nube llueve sobre tu cabeza y tu sonríes.
Hoy, soy una flor en el desierto. A pesar de todo puedo recoger cada gota de felicidad y vivir de ella. Hace una hora estaba llorando. De rabia y frustración. Ahora escribo, escucho música y...me siento feliz.
Creo que este último tiempo...solo puedo ser feliz, no importa cuanto trate el destino de entristecerme: me vivo la pena y después...de vuelta a la vida!
Estoy más fuerte.
Estoy más grande.
Y a pesar de que me gasto trabajando estoy recargando mis pilas.
Escribo esto para dejar constancia de los feliz que soy, para que que cuando tenga 90 y ya tenga alzheimer, pueda divertirme y ganar esperanza con las historias de esta mujer que escribe tanto.

