Sunday, October 30, 2005

Respuesta


A quien corresponda:

A ti, que tienes un budú con mi forma.
A ti, que tienes una nube lanzando rayos sobre mi cabeza.
A ti, que me has mandado todas las enfermedades y todas las desgracias juntas.

Una sola cosa te digo: NO-LO VAS-A CONSEGUIR.

Si lo que quieres es verme caida y rogando.
Si piensas que pronto vas a ponerme un pie en la espalda.

No sabes lo que está pasando: solo me das más fuerzas.

Ya me estoy levantando. Con la cabeza en alto. Y el alma descanzada, la mente libre y el corazón fuerte.

Así que, te advierto, lo único que te queda por hacer es: correr.

Corre!

Monday, October 10, 2005

Quiero que sepas lo que quiero

Cuando seas muy, muy viejito, y estés acostado en tu cama...

No quiero ser una visita, que se acerque a recordar los tiempos buenos.

Quiero ser una viejita, saliendo de la cocina.

Con un té de manzanilla en la mano.

Caminando por el pasillo.

Y decirte: "ya viejo lobo, tomate este tecito..."

Sunday, October 09, 2005

Mientras tenga un espacio en tu cama...

No aguanté una semana sin llamarte. Pero creo que hice bien. El jueves, tu voz sonaba muy feliz, la mía tambien. Te conté lo que estaba haciendo y lo bien que me estaba yendo. Tu me contaste lo tuyo...hablabas mucho, como siempre lo haces, para preparar terreno para una pregunta que te cuesta...

-¿Y nos vamos a ver este fin de semana o no?

-Claro tu dime cuando...

-No se, mañana...(siempre tan indeciso)...no te he llamado porqu se me acabo la plata del celular, pero te mando un mail..

-ok

Y nos despedimos con besitos, como siempre

Me senti feliz, alguna posibilidad existe...y empezaron los análisis

De cada palabra y el tono con que la dijiste. De lo que yo dije: qué, cuándo y cómo...mi balance fue positivo, sobre todo porque la iniciativa de juntarnos es tuya...siendo que yo dije que no seria capaz de verte esta semana...aunque tal vez lo hiciste solo por sanar mi dolor...o por entrenar para separarte de mi despues...

Y asi seguí, en este columpio de vacilaciones, pensando a mil por hora.

El viernes te llamé. Estabas preocupado. Y cansado. Un amigo tuyo se trato de matar y tu lo ayudaste, lo acompañaste. Por eso no sabías cuando nos podríamos juntar...

Después vino lo peor. Me trataste como amiga. La frase "te felicito por tus sietes" sonó a hueco. Me enojé. Me trataste como amiga. Pero al despedirnos, te lancé una trampa, solo para ver si caías...y caíste

-Bueno, yo me voy a acostar-dijiste

-¿En tu lado?

-(risas de placer) si, en mi lado, el derecho es el tuyo...

-Ya- dije feliz - a hacer tuto entonces

-Ya loquilla, te dejo...y te despediste tantas veces...y supe que me hablabas con cariño, como antes.

Pero lloré, porque me trataste como amiga.

Ayer hablamos de nuevo. Ultimamnte estamos hablando mucho por celular, me cuentas muchas cosas, me las describes, lo que antes no hacías. No se si lo haces por no hablar de nosotros...tal vez eso sea...te tratas de escapar de lo que es dificil de hablar.

No te gustó que te cortara el relato. Tampoco que te presionara para ver cuando nos juntamos. Por suerte te conozo. Llegué justo al límite de tu enojo, una llamada más y pierdes la paciencia. Pero esta vez me trataste como antes.

Tal vez te quedo penando lo de la cama...

Mientras tenga un lado en tu cama, tengo que pelear. Tengo que luchar porque aun nos queremos.

Desperté y te vi a mi lado, esfumándote mientras parpadeaba...mi brazo rodeando tu cintura, mi cabeza en tu hombro....

Y entonces comprendí.

Que lo nuestro no cabe ni en mil páginas, que cada sensación, cada minuto que vivimos es indescriptible...

Ahora se porque estoy luchando.... y

Hoy es el día.

Me vendrás a buscar en la tarde. Y entonces veremos que pasa. Y que pasará. Porque no quiero dejarte, aunqu me tenga que arrastrar, lo nuestro es demasiado bueno como para dejarlo ir a la deriva....

Mientras tenga un lado en tu cama...

Que Dios y el Destino me asistan...

y que alguien me escuche

One way, or another, I´m gonna get You

Por la gran fucking shit.

Hoy no nos veremos.

Te estás arrancando?.

De todas maneras te voy a ...

El problema contigo es que todo puede ser premeditado o simple casualidad. Casualidad porque vives en lugar y tiempo paralelos a los del resto. Y premeditación (palabra que conoces muy bien) porque eres un maestro en el arte de confundir, postergar y dar explicaciones.

Tengo un poco de rabia, pero se me está saliendo en risa...hagas lo que hagas no me vas a quitar las ganas...

Ya verás.

Tuesday, October 04, 2005

Orgullo? Qué es eso?

En palabras cortas: siempre he pensado que el peor sentimiento no es el odio, sino el arrepentimiento. Ahora pienso que en segundo lugar está la resignación. Y yo me estaba resignando a que seríamos amigos....siempre cerca, siempre tan lejos...

Yo pensaba que no tenía orgullo.

En una frase memorable de María de los Angeles: "orgullo?, no es eso cosa de los hombres no más?".

No tenía orgullo, hasta que me lo heriste. Entonces supe lo grande que es. Lo sé porque todavía me duele. Pero hoy lo mandé a la mierda. Tomé mi orgullo como si fuera una hoja de papel, lo arrugué, lo tiré a la basura.

Para pelear por ti.

Para hacer el rídiculo si es necesario. Pero también para llegar hasta las últimas consecuencias con tal de conseguirte. Para no arrepentirme.

Porque todavía nos queremos. Y todavía nos gustamos. Aunque a tí se te haya escapado que me quieres solo la mitad que antes, por culpa de esa. De esa perra, que se muestra como una mariposa solo para deslumbrarte al principio, y matarte después.

Lo que sigue es solo Bridget Jones.

Te dejo de llamar, de buscar, por una semana. Voy a la peluquería, me pongo bonita. Cambio mi actitud, antes te tenía, ahora te estoy cazando. Antes tenía rabia, ahora tengo toda la alegría para conquistarte.

Con todas las ganas, toda la fuerza, toda la sensualidad, casi diría que toda la seguridad...pero si estuviera segura de lo que va a pasar, probablemente esto no resultaría.

Te amo y así de enferma me tienes. Que prefiero pelear por ti hasta el final. Porque no quiero vivir la vida de otros. No quiero hacer lo que me dicen los otros.

¿Que no me arrastre? ¿Y por qué no?. Tengo que arrastrarme? lo hago. Tengo que ser tan alucinante como ella? pues lo hago también. Porque mi amor es más grande que todo eso.

Porque quiero vivirlo todo. Aunque quede en carne viva y me duela hasta la brisa del aire.

Porque así me puedo morir tranquila, ya que realmente VIVÍ MI VIDA.

Y porque sin ti, definitivamente la vida no es vida.

He perdido todos los miedos, y también la cabeza....

He perdido la cabeza por el corazón.

Sunday, October 02, 2005

Tocando fondo

Quería que fuera como en "ojos bien cerrados". Nos juntamos al otro día y yo le digo, cual Kidman: "los dos sabemos que yo te amo y tu me amas" y qué vamos a hacer dice Tom. "Lo que nos hace falta-dice ella- es... coger".

Quería que este capítulo de mi historia terminara así...

Llegué a mi casa. Me escudé en mi amigdalitis viral, que me tiene hablando como el padrino, para acostarme luego. Y lloré todavía más, con un dolor inmenso en el pecho. Grité y por suerte no me escucharon. Me abandoné a las lágrimas. Y me quedé dormida.

Soñé que estaba bien con él, que nada de esto había pasado...era REAL, tan real como los sueños de Cruise en vanilla sky. Hasta que desperté.

Y la verdadera realidad me superó....lo anterior era solo un sueño...

Quise seguir soñando...soñar para siempre. Y miré esa bolsa llena de muestras médicas que me conseguí en un congreso, solo por acaparar. Estaba al alcance de mi mano...

No sabía para que servían algunas de esas pastillas, pero eso no importaba...me puse a llorar.

Tenía que tomar una decisión...y la maldita bolsa seguía allí.

Me asusté de mi misma. No podía haber pensado esto. Estuve a punto de pedirle a mi mamá que la escondiera , pero no lo hice. Yo sería lo suficientmente fuerte como para rechazar la tentación.

De todas formas no tenía ganas de nada, no comí, no tomé agua. Al otro día me dolía la cabeza. Estaba débil. Estaba hecha mierda.Revisé mi correo, donde había pedido consejo a 3 amigos. Me respondieron 2. La más sabia me decía que tenía que tocar fondo, que dejara de luchar por no ahogarme y me dejara hundir. No entendí que me quería decir, no quise entender.

Pero no podía darle un tiempo, como habíamos acordado. No podía soportar la idea de que viera a la otra mientras yo me alejaba cada vez más...

Me enojé. Me enfurecí. Sin motivo. Porque lo único que me podía dar fuerzas ahora era la rabia.

Lo llamé. Pregunté si ya había tomado una decisión, respondió que no. Le dije que tenía 3 horas para pensar, que iba para allá. Se cortó el celular: pensé que me había cortado.

Me metí a la ducha. Me arreglé lo mejor que pude y comprendí que la rabia que me impulsaba venía de la comparación: a mi me pasó lo mismo una vez, estando con él, y solo me tomó una hora saber con quien me iba a quedar, quien valía más, el tipo que recién estaba conociendo o él, que aparte de un mundo de virtudes comparte varios de mis defectos? y elegí bien.

Pero mi pololo se estaba demorando más de la cuenta. Mejor dicho, YO no podía esperar más por una decisión suya, y quería que me eligiera a mi...

Partí en la micro y a mitad de camino me arrepentí. Sentía sellado mi destino: íbamos a terminar. Me bajé una cuadra antes para dejar de temblar.

Me recibió medio dormido, recién salido de la cama. Aceptó mis besos en su ombligo, con el pantalón a medio poner. Conversamos. Nos abrazamos.

No era justo que estuviera con las dos al mismo tiempo, aunque no ha pasado nada con ella. Fue muy valiente en contarme. Pero tampoco era justo que yo lo siguiera esperando, el proceso daba para largo.

Lo mejor es que terminemos, dijo. Cerré los ojos. "Hasta que lo dijiste, pensé".

"No quiero hacerte daño"

Y yo, con todo el dolor que puede sentir mi alma, cerré los ojos y dije: "me estás matando"

Que cresta quieres que haga-se desesperó-yo trato de consolarte aquí, pero soy el problema y a la vez la solución...

Quedamos en que terminamos. Él no la va a ver a ella, ni tampoco a mí. Se va a tomar un tiempo (eso puede ser hasta 3 meses, tal vez más). Estaremos en contacto. Si quiere volver me va a buscar (repetimos mil veces esa frase).

Ahora trataremos de ser amigos mientras se decide...

Siento un amor tan grande, que aunque prometí que nunca sería su amiga, no quiero irme de su vida, quiero seguir a su lado en cualquier forma, asi que me estoy preparando para lo peor, que es, que no volvamos a estar juntos como pareja.

Dije que lo amaba, también dije: "cada segundo es la oportunidad de cambiarlo todo, que no se te olvide". Ojalá no se le olvide.

Es como el viento, con la diferencia que el viento sabe para donde va...

Nos abrazamos nuevamente en el paradero. Otro beso, y otro. Y cuando nos alejamos, nos quedamos mirando, yo arriba de la micro, mandándole besos al aire. El respondiendo desde el paradero.

Esta vez, su cara no mostraba ninguna emoción.

Running Girl, running soul

Se me ocurrió que quería llorar todo de una vez. Es más, eso era justo lo que necesitaba. Caminé por calles conocidas, la gente me miraba un segundo, algunos más. Parece que les asusta ver lágrimas. Demasiado humano como para ir por la calle. Unos tipos arreglaban un auto. Me miraron con preocupación- yo daba la impresión de no saber adonde ir (bueno, era algo así)-uno de ellos miró detrás de mí y siguió trabajando...¿Me vienen siguiendo?. ¿ÉL me viene siguiendo?...no, deben ser ideas mías.

Pero eso era lo que deseaba.

En ese momento pensé en un cuento leído hace meses. Michael Ende. Si, el de la historia sin fin. Era sobre un muchacho que creó sus propias alas (literalmente), para liberarse de la ciudad-cárcel en la que vivía. La prueba de fuego era que no podía ver a su novia hasta el atardecer. Él lo hizo y entonces se dió cuenta de que lo había perdido todo: puesto que la prueba era desobedecer. Yo quería con toda el alma que él me desobedeciera. Que saliera de esa casa, me persiguiera, me abrazara. Que se arrepintiera, que me eligiera...

Pero creía que eso era imposible. Seguía caminando, una cuadra más y llego a la plaza. Cerca de una esquina me pregunté si realmente ese era el camino...mi sentido de orientación es famoso...sentí unos pasos que me seguían

Era él.

Y tu que hací aquí!-dije en son de reproche-.

Se abalanzó sobre mi. Me abrazó. Y no pude más. LLoré. Sollozé, más bien. Y él me sostenía. "No se que estoy haciendo, no se porque estoy aquí, pero es lo que siento" me dijo.

"Quería ir a una plaza, porque no quería que me vieras llorar", confesé.

Caminamos de la mano. Nos sentamos en el pasto.

Mi cabeza en sus piernas, las lágrimas caían, a veces llovían, otras, eran sólo rocío. Me acariciaba. Me acordé de un sueño en el que yo estaba completamente segura de su fidelidad...y se transformaron en vendaval. Él comprendió que podía empeorar, había pasado media hora.

Trató de convencerme para que dejara de llorar. Esta vez no resultó de inmediato, pero acepté. Conversamos. No estamos como pareja, pero podemos estar en contacto, hasta que tome una decisión, dijo.

Estuve de acuerdo.

Algunas de sus frases dejaban en descubierto que lo quería era terminar. Pero ni él ni yo quisimos profundizar.

Me fue a dejar al paradero, me abrazaba igual que antes, como lo hacen muchas parejas que esperan micro. Él detrás, yo delante. Sus manos en mis bolsillos, su cuerpo tan cerca del mío. Ahí comprendí el grado de su confusión. Me abrazó fuerte para que no viera que pasaba la micro que me servía. No reclamé. No nos queríamos separar. Pasó otra micro...no hicimos nada. Seguíamos abrazándonos. Aún nos queremos...pero...

Pasó la tercera micro. Nos levantamos de la banca. Me besó en la boca. Con ganas. Esto podría confundirme, pero no. El único confundido es él. Yo tengo claro que cada beso puede ser el último. La micro avanzó muy rápido y no nos pudimos despedir por la ventana...solo vi su cara triste...solo que no sabía si estaba triste por no poder despedirse...o porque no me había dicho todo...

Maldita sea

Era con el corazón en la mano. Bueno, no suena mal. Se llama así porque las únicas veces que no me da verguenza leer después las cosas que escribo es cuando salen de mi dolor, como ahora. Cuando estoy con el corazón en la mano.

Ayer me terminaron. Era lo que tenía que pasar. No fue nada melodramático. Simplemente fuimos sinceros con nosotros mismos. Fuimos rectos. Ninguno de los dos quería que pasara...pero pasó.

Nos estábamos viendo menos. Él trabajaba 12 horas diarias más 3 de estudio...demasiado para mi gusto. Yo lo llamaba, le escribía mensages, siempre en contacto. Pero nunca tanto como la chica del preuniversitario en que trabaja...maldita perra. Ociosa. Ella tenía todo el tiempo del mundo para coquetear, para mirar, para estar cerca. Él me contó cuando se empezó a sentir culpable. Cuando era demasiado tarde. Y lloré. Antes de que me lo dijera ya veía que era el final. Me acordé de Stanley Kubrick. De Nicole kidman llorandocon un cigarro en la mano mientras Tom Cruise le contaba sus incursiones motivadas por la rabia. Y los celos.

Maldita sea. En un momento casi de película, cuando él terminó de hablar, le dije "ok, ahora me toca a mí". Lo obligué a sentarse. Cerró los ojos, probablemente pensaba que lo iba a terminar. me tomó las manos, me acercó a él, como si así pudiera acercar nuestros corazones. Y entonces, le dije lo que nunca había podido decirle de frente.

Fue apenas un susurro.

No me escuchó y tuve que repetirlo: " te amo".

"te amo". Te amo, corazón. Y no te puedo dejar. Así que cuando te desconfundas....me cuentas.

"¿Te acuerdas de la pelíula?, abre los ojos?"

"¿Qué?"

"Abre Los Ojos, te acuerdas que decía: cada segundo es la oportunidad de cambiarlo todo?"

"Si"

"Que no se te olvide"

Seguía con los ojos cerrados, estaba intentando no llorar. Yo cerré también los míos. Le di un beso en la frente tan grande, tan lleno de amor, inmenso como el mar, aunque solo durara unos segundos. Dije un te amo invisible.

-Ya, ahora quédate aquí, yo me voy, pero tu quédate aquí-dije, tomando rápidamente mi bolso y mi abrigo. Quería salir corriendo, como si arrancar hiciera todo menos real.

Me trató de parar. siempre me iba a dejar a la micro, porque ahora no.

Me enojé, yo quería irme sola y punto.

-Por una vez en tu vida, háceme caso y quédate aquí- dije apuntando el sillón.

Y me fui. Le quité la puerta de la mano, bajé corriendo la escalera, abrí de un golpe el portón. Y caminé lo más rápido que pude.